¿Vendo mi coche a un particular o a un concesionario?

Blog - Muñoz y Lancharro
Vendo mi coche a un particular o a un concesionario

¿Estás pensando en cambiar de coche? Pero claro, para eso antes tienes que vender el que tienes, ¿no?

Es un hecho que la compra y la venta de un automóvil es una decisión importante, y, en este caso, la venta, puede ser un proceso muy molesto y complicado si no haces las cosas como debes.

Una posibilidad que tienes es vender el coche a un particular. Le haces una foto en condiciones, estableces cuáles son las condiciones en las que se encuentra el coche, le pones un precio y listo, lo subes a internet.

Todo fácil. Bueno… no tanto.

Para empezar, pueden pasar meses hasta que alguien interesado por tu vehículo te llame porque lo quiere ver. Vale. Quedáis para enseñárselo, pero es muy posible que simplemente quiera verlo, no comprarlo. Eso significa una molestia para ti y una pérdida de tiempo. Y eso te puede ocurrir muchas veces antes de venderlo.

Esto es algo que te puedes ahorrar vendiendo tu coche a una casa o a un concesionario, ya que llegas, lo vendes y te olvidas de todo lo demás. El concesionario se encarga de vender ese coche a otra persona, y tú ya te lo has quitado de encima.

Hay ocasiones en las que no quieres venderlo, sino cambiarlo por otro. Puedes intentarlo con un particular, pero es poco probable que aparezca alguien interesado en ese tipo de transacción.

Sin embargo, es algo muy común que se hace en los concesionarios. Otro problema menos.

En la venta de vehículos a particulares hay veces que algunas marcas y modelos son más difíciles de vender por una gran cantidad de factores, sin embargo, en un concesionario como Muñoz y Lancharro van a aceptar todo tipo de vehículos, marcas y modelos, con lo que te puedes asegurar de que tu coche va a tener un mercado donde venderlo.

Ahora piensa un momento. Cuando subes tu coche a la venta a cualquier página de segunda mano, tienes un montón de personas que te llaman y te preguntan, pero lo peor es que tratan de rebajar el precio que tú has marcado hasta límites insospechables. Cuando lo vendes a un concesionario, el precio que obtienes por tu coche es un precio justo, acorde a las necesidades y fluctuaciones del mercado. Sin regateos molestos.

Una de las cosas más molestas al vender un coche a un particular es tener que realizar los trámites tú mismo. En cambio, cuando vendes un coche a un concesionario, los diferentes trámites y el molesto papeleo que ello conlleva (como el cambio de titularidad y demás) lo realizan los profesionales del mismo concesionario. Esto hace la venta mucho más rápida y más cómoda para ti, sin tener que perder tiempo en ir a tu delegación de Tráfico para ello.

Además cuando vendes a un particular, si por desgracia el coche tiene algún problema, las quejas te llegan a ti como vendedor. Si la venta la ha realizado un concesionario al que has vendido el vehículo, tú no tienes que preocuparte por nada.

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