¿Tus propios camiones o empresa de transporte?

Blog - Muñoz y Lancharro
Comprar camion

¿Te planteas expandir tu flota de camiones? ¿O tal vez adquirir una?

Es cierto que, para empresas de transportes, mudanzas, o cientos de fabricantes de todos los sectores, el transporte de la mercancía supone una enorme inversión que llevamos a cabo todos los días, y a la que francamente, a veces no se le presta la atención que se debería.

La elección de estos métodos, rutas, y personas a cargo del transporte nos pueden suponer grandes cifras de diferencia en gastos o ahorros al final de un año, por ello hoy vamos a intentar arrojar algo de luz sobre estas cuestiones:


Explora las alternativas a tu propia flota.

“Si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo”. Eso dicen, pero no podemos estar en todas partes y encargarnos de todo aspecto de nuestra empresa. Tener nuestros propios trabajadores y vehículos de transporte aporta ventajas y valor a la empresa, como un mayor control sobre nuestra mercancía, tiempo de entrega, etc. Pero por supuesto no todo son ventajas, antes de lanzarnos a por el camión más atractivo que veamos en el concesionario deberíamos plantearnos varias cuestiones; si movemos suficiente producto como para rentabilizar la inversión, si no existen empresas conocidas con las que podamos negociar un precio más rentable, o incluso en el caso de decidirnos por un camión deberíamos valorar las opciones de leasing y renting.

La compra de un camión supone una enorme inversión, no podemos lanzarnos a ella de cabeza, por lo que, si hemos llegado a la conclusión de que es nuestra mejor opción por encima de las mencionadas aquí, deberíamos pasar a decidir y medir muy bien qué tipo de camión necesitamos, qué tamaño, y en su caso, cuántos de ellos.

Si estamos hablando de una flota, lo más sensato sería centrar nuestra búsqueda en vehículos recién salidos de concesionarios, ya que será como norma general bastante más complicado encontrar una serie de camiones con las mismas características si han sido usados. Pero si nuestra idea son tan solo uno o dos de ellos, la cosa cambia.

¿Camión nuevo o usado?

Está bastante claro donde se sitúan los pros y los contras en esta decisión; Un desembolso inicial mayor para un camión nuevo pero mayor longevidad, frente a posibles problemas de mantenimiento de un camión usado a cambio de un precio menor.

Sabemos que una cifra menor siempre es mucho más atractiva, pero no siempre debería ser nuestra primera opción. Aún así, en el caso de escoger un camión usado deberíamos echar mucho ojo a lo siguiente:

  • El kilometraje sufrido; Debería situarse idealmente por debajo de los 800.000 kilómetros. A partir de esta cifra posibles fallos mecánicos graves pueden comenzar a aflorar, especialmente si ha sufrido un mal uso por parte de anteriores conductores. No nos vendría mal averiguar que ha transportado en el pasado para tener una idea de la carga que ha tenido durante ese periodo de uso.
  • Buscar fugas y daños; Más tamaño significa mayores problemas en el caso de que algo no funcione. Deberemos tener claro todas las reparaciones que ha sufrido el camión y echar un vistazo para ver si han sido de calidad o tan solo un parche temporal. Mucho cuidado con el óxido en el interior del motor, o con pequeñas grietas y fugas, aunque puedan parecer una cuestión menor, para nosotros deberían suponer un descarte inmediato.


Son muchas las cuestiones que se nos plantean al valorar nuestros posibles, así que para no veros abrumados estamos disponibles para resolver cualquier duda.